Tipos de pilates

Tipos de Pilates: Guía Completa de Todas las Modalidades

Descubre todos los tipos de pilates que existen: suelo, reformer, clínico, aéreo, acuático y más. Guía para elegir la modalidad perfecta para ti.

Tipos de Pilates: Guía Completa de Todas las Modalidades

Si alguna vez has buscado clases de pilates, te habrás dado cuenta de que ya no existe un solo «pilates» como tal. Lo que Joseph Pilates creó a principios del siglo XX ha evolucionado hasta convertirse en un universo de modalidades, cada una con sus propias características y público objetivo. Pilates en suelo, con máquinas, en el agua, colgada de un trapecio, en una sala a 35 grados… las opciones son enormes y eso puede resultar abrumador. Pero tranquila, precisamente por eso hemos preparado esta guía. Aquí vas a encontrar una explicación clara de cada tipo de pilates, para quién está indicado y cuál encaja mejor contigo según tus objetivos.

Pilates clásico vs contemporáneo

Antes de entrar en las distintas modalidades por equipamiento o entorno, es fundamental que entiendas la gran división filosófica que existe dentro del mundo del pilates: la que separa el enfoque clásico del contemporáneo.

Pilates clásico (o tradicional)

El pilates clásico sigue fielmente el repertorio original que Joseph Pilates diseñó. Los ejercicios se realizan en un orden concreto, con transiciones específicas, y se respeta la secuencia tal y como fue concebida. Los instructores clásicos suelen haber pasado por formaciones muy rigurosas centradas en preservar la esencia del método. Si valoras la tradición y quieres experimentar el pilates en su forma más pura, esta es tu opción.

Pilates contemporáneo

El enfoque contemporáneo, por su parte, toma la base del método original y la enriquece con los avances en biomecánica, fisioterapia y ciencias del deporte que se han producido en las últimas décadas. Se adaptan los ejercicios a las necesidades individuales de cada persona, se modifican las secuencias y se incorporan elementos de otras disciplinas cuando tiene sentido hacerlo. La mayoría de centros que vas a encontrar hoy en día trabajan con un enfoque contemporáneo, porque permite una personalización mucho mayor.

Ni el clásico es mejor que el contemporáneo ni al revés. Son aproximaciones diferentes al mismo método. Lo importante es que el profesional que te guíe tenga una formación sólida y sepa adaptarse a tus necesidades.

Pilates suelo (mat)

El pilates de suelo, también conocido como pilates mat, es la modalidad más accesible y probablemente la primera que viene a la mente cuando piensas en pilates. Se practica en una esterilla con el peso del propio cuerpo como resistencia principal, aunque frecuentemente se incorporan pequeños accesorios como bandas elásticas, pelotas, aros o bloques para variar la intensidad.

Es la puerta de entrada perfecta al método porque te permite aprender los principios fundamentales: la respiración, la activación del powerhouse (tu centro de fuerza), la alineación y el control del movimiento. No necesitas equipamiento caro ni un espacio enorme, y puedes practicarlo tanto en un estudio como en tu propia casa.

¿Para quién es ideal?

  • Personas que se inician en el pilates y quieren aprender las bases.
  • Quienes buscan una práctica económica y flexible en horarios.
  • Deportistas que quieren complementar su entrenamiento con trabajo de core y flexibilidad.
  • Cualquiera que desee practicar en casa con una inversión mínima.

En cuanto a precios, las clases grupales de pilates suelo suelen oscilar entre 8 y 15 euros por sesión, dependiendo de la ciudad y el centro. Es la modalidad más asequible. Si te interesa, puedes buscar centros especializados en Pilates suelo a través de nuestro directorio.

Pilates reformer

Si hay una modalidad que ha experimentado un auténtico boom en los últimos años, esa es sin duda el pilates reformer. El reformer es una máquina diseñada por el propio Joseph Pilates que consiste en una plataforma deslizante con muelles de distinta resistencia, cuerdas y una barra para los pies. Es, probablemente, la pieza de equipamiento más versátil de todo el universo pilates.

Lo que hace especial al reformer es que los muelles te asisten y te resisten al mismo tiempo. Puedes hacer ejercicios que en el suelo serían demasiado difíciles y, a la vez, añadir una resistencia que el propio peso corporal no ofrece. El resultado es un trabajo muscular más completo y una experiencia de movimiento que muchas personas describen como adictiva.

La experiencia en clase

Una sesión típica dura entre 50 y 55 minutos. Trabajas tumbada, sentada, de rodillas, de pie e incluso en posiciones invertidas. Las clases suelen ser reducidas (entre 4 y 8 personas) o individuales, lo que permite una atención muy personalizada.

En cuanto al coste, el pilates reformer es más caro que el de suelo, con precios que van desde los 15 hasta los 30 euros por sesión grupal y pueden superar los 50 euros en formato individual. La inversión se justifica por el equipamiento, el espacio y la ratio instructor-alumno. Consulta opciones de Pilates reformer en tu zona para comparar precios.

Pilates clínico o terapéutico

El pilates clínico, también llamado terapéutico, es una modalidad que se desarrolla siempre bajo la dirección de un fisioterapeuta especializado en el método. No es simplemente una clase de pilates suave: es una intervención terapéutica que utiliza los ejercicios de pilates como herramienta de rehabilitación y tratamiento.

En una clase convencional, el objetivo es mejorar tu condición física general. En el pilates clínico, el objetivo es tratar una patología concreta: hernia discal, lesión de hombro, problema de suelo pélvico, recuperación posquirúrgica o dolor crónico.

¿Qué lo diferencia del pilates convencional?

  • Valoración inicial: Antes de tu primera sesión, el fisioterapeuta realiza una evaluación exhaustiva de tu historia clínica, tu postura, tus patrones de movimiento y tu patología.
  • Programa individualizado: Los ejercicios se seleccionan y adaptan específicamente para tu caso. No sigues una clase genérica.
  • Supervisión clínica: El profesional monitoriza constantemente tu respuesta al ejercicio y ajusta el programa en cada sesión.
  • Integración con otros tratamientos: A menudo se combina con terapia manual, electroterapia u otras técnicas de fisioterapia.

El equipamiento suele incluir el reformer, el cadillac (también conocido como trapecio), la silla y distintos accesorios. Las sesiones son casi siempre individuales o en grupos muy pequeños de 2-3 personas. En cuanto al precio, ronda los 40-60 euros por sesión individual, aunque muchas mutuas y seguros de salud cubren parte del coste si el tratamiento está prescrito por un médico. Encuentra centros especializados en Pilates terapeutico en tu zona.

Pilates aéreo

El pilates aéreo incorpora un elemento que cambia radicalmente la experiencia: un columpio o hamaca de tela suspendida del techo. Este soporte te permite realizar ejercicios en suspensión total o parcial, desafiando la gravedad y añadiendo una dimensión completamente nueva al repertorio clásico.

Las primeras clases pueden resultar algo intimidantes, pero una vez que superas ese primer momento de vértigo, descubres un tipo de movimiento difícil de replicar en cualquier otra modalidad.

Beneficios específicos

  • Descompresión vertebral: Las inversiones y la suspensión permiten que la columna se elongue y se libere de la compresión acumulada durante el día.
  • Trabajo de fuerza en inestabilidad: La hamaca se mueve, lo que obliga a tu musculatura profunda a trabajar constantemente para estabilizarte.
  • Mejora del equilibrio y la propiocepción: Al no tener un apoyo fijo, tu sistema propioceptivo se activa al máximo.
  • Componente lúdico: Hay un factor de diversión innegable que hace que las clases se pasen volando, nunca mejor dicho.

El pilates aéreo está indicado para personas con un nivel de condición física medio, sin patologías cervicales graves ni problemas de tensión arterial no controlada. Las clases suelen costar entre 15 y 25 euros. Si te llama la atención, puedes buscar estudios que ofrezcan Pilates aereo cerca de ti.

Pilates acuático

El pilates acuático lleva los principios del método a la piscina. El agua reduce el impacto articular, proporciona resistencia multidireccional y crea un entorno de ingravidez que facilita ejercicios que en seco podrían resultar dolorosos.

Se practica en piscinas climatizadas entre 30 y 33 grados, con una profundidad media (el agua llega al pecho), de modo que no necesitas saber nadar para participar.

¿Para quién es ideal?

  • Personas con artrosis, artritis u otras patologías articulares que limitan el ejercicio en seco.
  • Personas con sobrepeso u obesidad que necesitan un ejercicio de bajo impacto.
  • Mayores que buscan mantener la movilidad y la fuerza muscular sin riesgo de caídas.
  • Personas en rehabilitación tras cirugías o lesiones deportivas.
  • Embarazadas, especialmente durante el tercer trimestre.

El coste del pilates acuático suele ser similar al del reformer, entre 15 y 25 euros por sesión grupal, dado que requiere instalaciones específicas. Consulta opciones de Pilates acuatico en nuestro directorio para encontrar centros con piscina.

Hot pilates

Inspirado en el concepto del hot yoga, el hot pilates se practica en una sala calentada a temperaturas de entre 30 y 38 grados centígrados, con niveles de humedad controlados. La idea es que el calor aumenta la flexibilidad muscular, favorece la sudoración y, según sus defensores, intensifica el trabajo cardiovascular.

Ventajas

  • Mayor rango de movimiento gracias al calor ambiental.
  • Sensación de trabajo más intenso y mayor gasto calórico.
  • Efecto relajante posterior a la sesión.
  • Para quienes disfrutan de un ejercicio físicamente exigente, es una experiencia muy motivadora.

Precauciones importantes

  • Hidratación: Es imprescindible beber abundante agua antes, durante y después de la sesión. El riesgo de deshidratación es real.
  • No apto para todos: Personas con problemas cardiovasculares, hipotensión, embarazadas o personas con esclerosis múltiple deben evitarlo.
  • Falsa sensación de flexibilidad: El calor permite llegar más lejos en los estiramientos, pero eso no significa que tus tejidos estén preparados para ese rango. Hay riesgo de lesión si fuerzas demasiado.

El hot pilates todavía no es muy común en España, pero va ganando presencia en las grandes ciudades. Los precios suelen situarse entre 15 y 20 euros por sesión.

Barre pilates

El barre pilates fusiona los principios del pilates con elementos de la danza clásica, utilizando una barra fija (como las que se usan en ballet) como herramienta central de apoyo. Las clases combinan ejercicios isométricos, movimientos de pequeña amplitud y trabajo con el peso corporal para esculpir la musculatura de forma muy precisa.

Las clases suelen incluir secciones de trabajo de piernas en la barra, ejercicios de suelo típicos de pilates y secuencias de brazos con pesas ligeras o bandas elásticas. Si alguna vez has soñado con la postura y elegancia de una bailarina, esta es tu modalidad.

Características principales

  • Trabajo de piernas y glúteos muy intenso: Los ejercicios en la barra con pequeños movimientos pulsantes son legendariamente exigentes.
  • Mejora postural notable: La influencia del ballet se traduce en una conciencia corporal y una verticalidad que se notan fuera del estudio.
  • Bajo impacto, alta intensidad: No hay saltos ni impactos, pero las repeticiones y las contracciones isométricas generan un trabajo muscular profundo.
  • Accesible para todos los niveles: No necesitas experiencia en danza para disfrutarlo.

Los precios se asemejan a los de una clase de pilates suelo grupal, alrededor de 10 a 18 euros por sesión, y es una modalidad que cada vez gana más adeptos en España.

Pilates prenatal y postparto

El pilates prenatal adapta los ejercicios del método a las necesidades específicas de cada trimestre del embarazo. El centro de gravedad se desplaza, la musculatura abdominal se estira, las articulaciones se vuelven más laxas y la espalda soporta una carga creciente. Un programa bien diseñado aborda todos estos aspectos: fortalece el suelo pélvico, mejora la circulación, alivia molestias lumbares y prepara el cuerpo para el parto.

En el postparto

El pilates postparto se centra en la recuperación funcional del cuerpo tras el parto. Los objetivos principales son:

  1. Rehabilitar el suelo pélvico y la faja abdominal.
  2. Cerrar la diástasis de rectos si la hubiera.
  3. Recuperar la estabilidad lumbopélvica.
  4. Devolver la fuerza y la funcionalidad al cuerpo de forma gradual y segura.

Importantísimo: tanto en el embarazo como en el postparto, las sesiones deben estar supervisadas por un profesional con formación específica en pilates perinatal. No vale cualquier clase genérica. Antes de comenzar el postparto, es recomendable contar con la valoración de tu matrona o fisioterapeuta de suelo pélvico.

Si estás embarazada o acabas de dar a luz, busca centros que ofrezcan programas específicos de pilates prenatal o postparto. La seguridad en esta etapa es absolutamente prioritaria.

¿Cómo elegir el tipo de pilates adecuado para ti?

Con tantas opciones sobre la mesa, es normal sentirse un poco perdida. Aquí te dejo una guía rápida basada en los objetivos y situaciones más comunes:

  • Si nunca has hecho pilates: Empieza con pilates suelo o pilates reformer en clases de nivel inicial. Aprenderás las bases del método y podrás descubrir qué te gusta más.
  • Si tienes una lesión o dolor crónico: Ve directamente al pilates clínico. Necesitas un fisioterapeuta que evalúe tu caso y diseñe un programa específico.
  • Si buscas tonificar y definir: El pilates reformer y el barre pilates son tus mejores aliados. La resistencia de los muelles y los ejercicios isométricos en la barra producen resultados visibles.
  • Si tienes problemas articulares o movilidad reducida: El pilates acuático te ofrece un entorno seguro y de bajo impacto donde moverte sin dolor.
  • Si quieres algo diferente y divertido: El pilates aéreo rompe con la rutina y te reta de formas que no esperas.
  • Si estás embarazada: Busca pilates prenatal con un instructor especializado. Es la inversión más inteligente que puedes hacer en tu bienestar durante el embarazo.
  • Si quieres intensidad y sudor: El hot pilates sube la temperatura, literalmente. Pero asegúrate de que tu estado de salud lo permite.

Y un consejo que aplica a todas las modalidades: no te cases con una sola. Muchas personas descubren que lo que mejor les funciona es combinar dos o tres tipos. Por ejemplo, reformer dos veces por semana, suelo en casa un día y una clase de aéreo para desconectar el fin de semana. La variedad no solo evita el aburrimiento, sino que trabaja tu cuerpo desde ángulos distintos y te da una experiencia mucho más completa.

Sea cual sea tu elección, lo más importante es que el centro al que acudas cuente con profesionales cualificados con formación acreditada. En VeriPilates puedes buscar y comparar centros verificados en toda España, filtrando por modalidad y ubicación para encontrar exactamente lo que necesitas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el tipo de pilates más recomendable para principiantes?

El pilates de suelo (mat) y el pilates reformer en nivel inicial son las mejores opciones para empezar. El suelo te enseña los fundamentos del método con tu propio cuerpo, mientras que el reformer te proporciona la asistencia de los muelles, lo que puede facilitar algunos ejercicios que en el suelo resultan más exigentes. Lo ideal es hacer unas primeras sesiones individuales o en grupos reducidos para que el instructor pueda corregirte adecuadamente antes de pasar a clases más numerosas.

¿Es mejor el pilates reformer que el pilates suelo?

No es que uno sea mejor que otro: son complementarios. El reformer ofrece una resistencia variable gracias a los muelles y permite trabajar en planos y posiciones que el suelo no facilita. El pilates de suelo, por su parte, desarrolla un control corporal más puro al no contar con la ayuda del equipamiento. Muchos instructores recomiendan dominar las bases en suelo antes de pasar al reformer, y después combinar ambas modalidades para obtener los mejores resultados.

¿Qué tipo de pilates es mejor para el dolor de espalda?

Si tienes dolor de espalda asociado a una patología diagnosticada (hernia, protrusión, escoliosis, estenosis), el pilates clínico o terapéutico dirigido por un fisioterapeuta es la opción más segura y efectiva. Si tu dolor es leve y de origen postural o por sedentarismo, tanto el pilates suelo como el reformer en clases de nivel suave pueden ayudarte mucho. También el pilates acuático es una excelente alternativa, ya que el agua reduce la carga sobre la columna y permite moverte con más libertad. En cualquier caso, consulta siempre con un profesional antes de empezar.

¿Se puede practicar más de un tipo de pilates a la vez?

Por supuesto, y de hecho es lo más recomendable. Combinar modalidades te permite trabajar tu cuerpo de formas diferentes y evitar estancamientos. Una combinación muy habitual es hacer reformer dos veces por semana en un centro y complementar con una o dos sesiones de pilates suelo en casa. También puedes añadir una clase semanal de barre o aéreo para dar variedad a tu entrenamiento. Lo importante es que mantengas la regularidad y escuches a tu cuerpo para no sobreentrenarte.

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