Guías para principiantes

Qué es Pilates: Guía Completa del Método para Principiantes

Descubre qué es el pilates, su historia, los 6 principios fundamentales y los tipos que existen. Guía completa para entender este método de ejercicio.

Qué es Pilates: Guía Completa del Método para Principiantes

Si alguna vez te has preguntado qué es exactamente el pilates y por qué cada vez más personas lo practican, estás en el lugar correcto. El pilates es un método de ejercicio que combina el fortalecimiento muscular, la flexibilidad y el control corporal en cada movimiento. A diferencia de otros entrenamientos donde el objetivo es sudar a chorros o levantar pesos enormes, aquí la clave está en la calidad de cada repetición, en conectar tu mente con tu cuerpo y en trabajar desde la musculatura más profunda hacia fuera. Lo practican desde deportistas de élite hasta personas que se están recuperando de una lesión, pasando por embarazadas y personas mayores. En esta guía vas a descubrir de dónde viene, cuáles son sus principios, qué tipos existen y cómo puede ayudarte a ti, sea cual sea tu punto de partida. Vamos a ello.

Origen e historia del método pilates

Para entender el pilates de verdad, conviene conocer a la persona que lo creó. Joseph Hubertus Pilates nació en 1883 en Mönchengladbach, Alemania. De niño sufría asma, raquitismo y fiebre reumática, lo que le llevó a obsesionarse con el ejercicio físico y la anatomía desde muy joven. Estudió por su cuenta disciplinas tan variadas como la gimnasia, el boxeo, las artes marciales y el yoga, buscando siempre una forma de fortalecer el cuerpo de manera integral.

Durante la Primera Guerra Mundial, Joseph fue internado en un campo de prisioneros en la Isla de Man, en Reino Unido. Allí empezó a diseñar ejercicios para que sus compañeros pudieran mantenerse en forma dentro de las limitaciones del espacio. Incluso adaptó las camas del campo, añadiendo muelles y correas, para crear las primeras máquinas de resistencia. Esos prototipos rudimentarios fueron el origen de lo que hoy conocemos como el reformer y el cadillac.

Joseph llamó a su método Contrología (Contrology en inglés), definiéndolo como la coordinación completa del cuerpo, la mente y el espíritu. En 1926 emigró a Nueva York y, junto a su esposa Clara, abrió un estudio en la Octava Avenida que rápidamente atrajo a bailarines, actores y artistas de la ciudad. Su método se convirtió en un secreto a voces entre la comunidad de la danza, ya que ayudaba tanto a prevenir lesiones como a rehabilitarlas.

Tras la muerte de Joseph en 1967, sus discípulos directos —conocidos como los elders— continuaron difundiendo el método. Con el paso de las décadas, el pilates fue evolucionando e incorporando los avances de la biomecánica y la fisioterapia moderna, pero su esencia sigue siendo la misma: movimiento consciente, controlado y centrado en el core. Hoy en día se practica en más de 100 países y es una de las disciplinas de ejercicio con mayor crecimiento a nivel mundial.

Los 6 principios fundamentales del pilates

Lo que diferencia al pilates de una simple tabla de ejercicios son sus seis principios fundamentales. Cada uno de ellos está presente en todos los movimientos, desde el más básico hasta el más avanzado. Entenderlos es la clave para sacarle el máximo partido a cada sesión.

Concentración

Cuando practicas pilates, tu mente no puede estar en otra parte. Cada ejercicio requiere que dirijas toda tu atención al músculo que estás trabajando, a la posición de tu columna, a la colocación de tus hombros. Esta conexión mente-cuerpo es lo que transforma un movimiento sencillo en un ejercicio profundamente efectivo. No es lo mismo hacer un abdominal pensando en la lista de la compra que hacerlo sintiendo cómo cada fibra muscular se activa.

Control

Nada en pilates ocurre por inercia. Cada fase del movimiento —la subida, la bajada, la transición— se ejecuta con control absoluto. Este principio es precisamente el que dio nombre original al método: Contrología. Cuando controlas el movimiento, reduces drásticamente el riesgo de lesión y aumentas la eficacia del ejercicio. Olvídate de lanzar las piernas al aire o de balancearte para completar una repetición.

Centro (Powerhouse)

El centro, también llamado powerhouse, es el motor de todo el método. Se trata de la zona que abarca la musculatura abdominal profunda, el suelo pélvico, los glúteos y la musculatura lumbar. Todos los movimientos en pilates nacen desde este centro y se extienden hacia las extremidades. Cuando activas correctamente tu powerhouse, tu columna vertebral tiene un soporte natural que la protege y te permite moverte con mayor estabilidad y fuerza.

Fluidez

Los ejercicios de pilates no son movimientos entrecortados ni robóticos. Cada uno fluye hacia el siguiente con transiciones suaves y naturales, como si todo formara parte de una coreografía. Esta fluidez no solo hace que la práctica sea más elegante, sino que también enseña a tu cuerpo a moverse de manera más eficiente en la vida cotidiana. Imagina cómo te agachas a recoger algo del suelo: si lo haces con fluidez y control, tu espalda te lo agradecerá.

Precisión

En pilates, cada detalle importa. La angulación exacta de tu rodilla, la posición de tus dedos de los pies, la alineación de tu pelvis… Nada se deja al azar. Esta precisión es lo que hace que un ejercicio aparentemente simple sea increíblemente efectivo. Diez repeticiones precisas siempre superarán a cien repeticiones descuidadas. Es mejor hacer menos y hacerlo bien.

Respiración

La respiración en pilates no es un simple complemento: es un principio activo. Se utiliza una respiración costal lateral, en la que el aire se dirige hacia las costillas inferiores y la espalda, en lugar de hacia el abdomen. Esto permite mantener la activación del centro mientras respiras profundamente. Además, la exhalación se sincroniza con la fase de mayor esfuerzo del ejercicio, ayudando a reclutar la musculatura profunda. Aprender a respirar correctamente en pilates transforma por completo tu experiencia.

Tipos de pilates: suelo vs máquinas

Cuando alguien decide empezar a practicar pilates, una de las primeras preguntas que surge es: ¿suelo o máquinas? La respuesta depende de tus objetivos, tu condición física y tus preferencias, pero lo ideal es conocer ambas modalidades para elegir con criterio.

Pilates suelo (mat)

El pilates suelo, también conocido como mat pilates, se practica sobre una colchoneta utilizando principalmente el peso de tu propio cuerpo como resistencia. A veces se incorporan accesorios como bandas elásticas, pelotas, aros mágicos o rodillos de espuma para añadir variedad e intensidad. Es la modalidad más accesible porque requiere poco material y se puede practicar en grupo o incluso en casa. Sin embargo, no te dejes engañar por su aparente simplicidad: el pilates suelo puede ser tremendamente desafiante, ya que no tienes la asistencia de ninguna máquina y dependes al cien por cien de tu control corporal.

Pilates con máquinas

El pilates con máquinas utiliza equipos específicos diseñados originalmente por Joseph Pilates. El más conocido es el reformer, una plataforma deslizante con muelles de resistencia variable que permite realizar cientos de ejercicios diferentes. Si te interesa esta modalidad, puedes buscar centros especializados en Pilates reformer cerca de tu zona. Además del reformer, existen otras máquinas como el cadillac (también llamado trapeze table), la silla (wunda chair) y el barril (ladder barrel).

La gran ventaja de las máquinas es que los muelles proporcionan tanto resistencia como asistencia. Esto significa que un mismo ejercicio puede adaptarse para ser más fácil o más difícil simplemente cambiando la carga de los muelles. Por esta razón, el pilates con máquinas es especialmente útil en rehabilitación y para personas que están empezando, ya que el reformer guía el movimiento y reduce las compensaciones.

Un buen programa de pilates combina sesiones de suelo y de máquinas. El suelo te da autonomía y conciencia corporal; las máquinas te permiten trabajar con mayor precisión y variedad de resistencias.

¿Para quién es el pilates?

Una de las mayores fortalezas del pilates es su adaptabilidad. No importa tu edad, tu nivel de forma física o tu historial de lesiones: el método se puede ajustar a tus necesidades. Aquí te cuento cómo se adapta a distintos perfiles.

  • Principiantes absolutos: Si nunca has hecho ejercicio o llevas años sin moverte, el pilates es un punto de partida excelente. Los ejercicios se enseñan de forma progresiva, empezando por los fundamentos y aumentando la dificultad solo cuando dominas la base. Un buen instructor siempre te ofrecerá modificaciones adaptadas a tu nivel.
  • Deportistas y personas activas: Muchos atletas profesionales integran el pilates en su preparación porque mejora la estabilidad del tronco, la flexibilidad funcional y la coordinación neuromuscular. Es un complemento perfecto para corredores, ciclistas, nadadores y practicantes de cualquier deporte.
  • Personas con dolor de espalda o lesiones: El pilates es una de las disciplinas más recomendadas por fisioterapeutas para el tratamiento del dolor lumbar crónico, hernias discales, escoliosis y problemas posturales. Al trabajar la musculatura profunda estabilizadora, se reduce la carga sobre las estructuras articulares dañadas. Eso sí, busca siempre un instructor cualificado y, si tienes una patología diagnosticada, uno que tenga formación en pilates clínico.
  • Embarazadas: Con las adaptaciones adecuadas, el pilates durante el embarazo ayuda a mantener el tono muscular, a aliviar las molestias lumbares típicas del tercer trimestre y a preparar el suelo pélvico para el parto. Las clases prenatales de pilates son cada vez más populares y están respaldadas por evidencia científica.
  • Personas mayores: El pilates mejora el equilibrio, la movilidad articular y la densidad ósea, tres factores fundamentales para prevenir caídas y mantener la independencia funcional con la edad. Muchos centros ofrecen clases específicas para mayores con ejercicios adaptados.

Si estás buscando dónde empezar a practicar, en VeriPilates puedes encontrar centros verificados en toda España. Por ejemplo, consulta nuestro listado de centros de pilates en centros de pilates en Madrid para encontrar opciones cerca de ti.

Pilates vs yoga: principales diferencias

Es una de las comparaciones más frecuentes: ¿pilates o yoga? Ambas disciplinas comparten ciertos valores como la conexión mente-cuerpo y la importancia de la respiración, pero sus orígenes, enfoques y objetivos son bastante diferentes. Aquí tienes un resumen claro:

  • Origen: El yoga tiene más de 5.000 años de antigüedad y nace en la India como una práctica espiritual. El pilates fue creado a principios del siglo XX por Joseph Pilates con un enfoque puramente físico y rehabilitador.
  • Objetivo principal: El yoga busca la unión entre cuerpo, mente y espíritu a través de posturas (asanas), meditación y filosofía de vida. El pilates se centra en fortalecer la musculatura profunda, mejorar la postura y desarrollar un movimiento eficiente y controlado.
  • Tipo de ejercicios: En yoga se mantienen posturas estáticas durante varias respiraciones. En pilates, los ejercicios son dinámicos y repetitivos, siempre con control y fluidez.
  • Respiración: En yoga se utilizan diversas técnicas de respiración (pranayama), algunas con retención de aire. En pilates se usa la respiración costal lateral, siempre sincronizada con el movimiento.
  • Equipamiento: El yoga apenas requiere material (una esterilla y poco más). El pilates puede practicarse en suelo, pero también utiliza máquinas específicas como el reformer, el cadillac o la silla.
  • Componente espiritual: El yoga tiene una dimensión espiritual y filosófica integrada. El pilates es un método de acondicionamiento físico sin componente espiritual, aunque la concentración y la respiración le confieren un efecto de calma mental.
  • Indicación terapéutica: Ambos pueden ser terapéuticos, pero el pilates tiene una tradición más fuerte en rehabilitación de lesiones musculoesqueléticas gracias a su trabajo específico de estabilización segmentaria.

¿Cuál es mejor? Ninguno es objetivamente superior al otro. Depende de lo que estés buscando. Si tu prioridad es fortalecer tu centro, mejorar tu postura y rehabilitar una lesión, el pilates es probablemente tu mejor opción. Si buscas más flexibilidad, meditación y un enfoque holístico, el yoga puede encajarte mejor. Y no son excluyentes: muchas personas practican ambas disciplinas y se complementan de maravilla.

Preguntas frecuentes sobre pilates

¿Cuántas veces a la semana debería practicar pilates?

Lo recomendable para notar resultados es practicar entre 2 y 3 veces por semana. El propio Joseph Pilates decía que con 10 sesiones notas la diferencia, con 20 ves la diferencia y con 30 tienes un cuerpo nuevo. Si eres principiante, empieza con dos sesiones semanales y ve aumentando según tu cuerpo se adapte. Es más importante la constancia que la frecuencia: mejor dos sesiones a la semana durante todo el año que cinco sesiones durante un mes y luego dejarlo.

¿El pilates sirve para adelgazar?

El pilates por sí solo no es el ejercicio más eficiente para perder peso si lo comparamos con actividades cardiovasculares de alta intensidad. Sin embargo, contribuye al proceso de varias formas: aumenta tu masa muscular (lo que eleva tu metabolismo basal), mejora tu postura (lo que hace que tu figura se vea más estilizada) y reduce el estrés (un factor que influye en la acumulación de grasa abdominal). Combinado con una alimentación equilibrada y algo de actividad cardiovascular, el pilates es un aliado fantástico para mejorar tu composición corporal.

¿Puedo hacer pilates si tengo una hernia discal?

Sí, de hecho el pilates es una de las disciplinas más recomendadas por traumatólogos y fisioterapeutas para personas con hernias discales. La clave está en trabajar con un instructor cualificado que conozca tu patología y sepa adaptar los ejercicios. Se evitarán movimientos de flexión espinal cargada y se priorizará el fortalecimiento de la musculatura estabilizadora profunda. El pilates con máquinas, especialmente el reformer, suele ser la opción más indicada en estos casos porque permite controlar mejor la carga y el rango de movimiento.

¿Qué diferencia hay entre pilates clínico y pilates fitness?

El pilates clínico es aquel que está dirigido por un fisioterapeuta o un profesional sanitario y se utiliza como herramienta de rehabilitación para tratar patologías concretas (dolor lumbar, lesiones deportivas, problemas posturales, recuperación postoperatoria). El pilates fitness está orientado a personas sanas que quieren mejorar su condición física general, su postura y su bienestar. Ambos comparten los mismos principios y ejercicios base, pero el pilates clínico incluye una valoración previa del paciente y una programación terapéutica individualizada. Si tienes una lesión o patología diagnosticada, busca siempre un centro que ofrezca pilates clínico con profesionales sanitarios.

🧘‍♀️

¿Buscas un centro de pilates cerca de ti?

Explorar directorio →